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Una mentalidad de éxito es indispensable para lograr grandes objetivos. Cuantas veces nos hemos sentido derrotados antes de empezar, sobre todo porque imaginamos que nuestra encomienda, es un gran "paquete" con el que no vamos a poder. Ni siquiera hemos visto el examen, y ya nos sentimos reprobados; todavía no conocemos el lugar donde vamos a vivir y pensamos que nadie nos va a aceptar; ni siquiera hemos abierto las páginas del proyecto y ya nos "rascamos" la cabeza, buscando soluciones a problemas inexistentes. Todo esto es de lo más normal del mundo, si tú te encuentras reflejado en uno de estos aspectos, estás en el promedio de personas que se rinden antes de iniciar; pero no te preocupes, todavía estás ha tiempo de cambiar, y llegar a tener una mente exitosa, que realmente contagie a los demás, y que sea productora de grandes ideas. Uno de los principales factores para llegar a ser un gran líder, y no quedarnos a la deriva, es la automotivación; sí, aunque no lo creas, tú también puedes motivarte a tí mismo. No se trata de estar todo el día viéndote al espejo repitiendo la frase: ¡Soy el mejor!, ni mucho menos creo que te pueda servir algún libro de "como automotivarte"; pero de lo que si estoy segura es de que para que los demás crean en tí, y crean en tus ideas y proyectos, tú debes de creer en ti mismo. La persona más difícil con la que tienes que trabajar, es contigo mismo. No puedes llegar y transmitir una idea si tú no crees en ella al 100%, porque no lo harás con la misma capacidad y poder. Es por eso, que tal vez, debes de empezar a conocerte mejor, para irte dando cuenta de que es lo que te gusta, que es lo que tienes que hacer en tu vida, a que estás llamado, etc; para que así te des cuenta de tus cualidades y defectos, y apliques la técnica CAS: Conócete, Acéptate, y Supérate. Sí tú realmente estás convencido de esto, puedes llegar perfectamente frente a cualquier adversidad, proyecto u obstáculo que te pongan en frente, y te aseguro que lo tomarás con la mano en la cintura, sin rendirte antes de afrontarlo. Un líder que tiene una mente de éxito, no se deja influenciar por ninguna persona, es auténtico y tiene sus propias ideas. Si realmente eres coherente con lo que haces, dices y piensas, transmitirás una fuerza increible en donde la gente, tus papás, tus amigos, se quedarán asombrados, que te verán convencido y el apoyo vendrá de inmediato. Una persona que lucha por todo, que va en busca de grandes cosas, es un testimonio de vida impactante. Un líder no es el que exige, sino el que ayuda, motiva, aconseja... Aprendamos a tener siempre una mente de éxito, que rompa paradigmas, que vaya más allá de lo que la sociedad dice...
Sueña tan alto que solo Dios pueda cumplirte ese sueño!
*Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. Filipenses 4:13
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